Berlín – Una visita largamente esperada

(English below)

Jpeg

Berlín ha estado grabada en mi memoria durante muchos años, posiblemente por las historias de una ciudad dividida y por los acontecimientos alrededor de la caída del Muro con su impacto mundial, que, aunque no estuve ahí, los viví en tiempo real a través de la televisión y la prensa. Se convirtió en un lugar que sentía cercano y que debía, sí o sí, visitar.

Por el horario de mi vuelo, mi primer día en Berlín fue corto, pero con suficiente tiempo para ir a uno de los lugares que considero imperdible en esa ciudad: la Puerta de Brandenburgo. Estar ahí fue activar una biblioteca gigante de videos en mi memoria, muchas imágenes impactantes y conmovedoras de acontecimientos que sucedieron más de 25 años antes. — Esto se convirtió en una constante en casi todos los puntos por donde caminé durante los siguientes días.

La historia en Berlín está presente casi a cada paso: al dar la vuelta en una esquina, al mirar al final de la calle, e incluso al detenerse en un semáforo peatonal y observar el “Ampelmann” característico de Berlín del Este — el cual, por cierto, estuvo a punto de desaparecer y, según leí, fue “rescatado” en 1996 por Markus Heckhausen.

Otra visita obligada es la “Kaiser Wilhelm Gedächtnis Kirche”. Su campanario semi destruido por la guerra sobresale en medio de sus alrededores modernos, la capilla al costado es un cubo de luz que vale la pena apreciar desde adentro. La visita tuvo dos bonos adicionales. El primero, hay una I-02 - Berlín (GER)pequeña tienda con la filosofía “fair trade” en uno de sus costados, la entrada es pequeña y estaba algo escondida (fácil de pasar por alto). El segundo, estaba programado un concierto con música de Mozart (uno de mis compositores favoritos) para el día siguiente y ¡había entradas disponibles!

Parte impresionante de la historia es también las estaciones fantasma, estaciones de metro que “dejaron de existir”. Fueron completamente selladas para evitar contacto entre el Este y el Oeste; ahora activas  luego de la reunificación. Estaban localizadas en la zona este, pero conectadas líneas de metro del oeste. Una de estas estaciones está muy cerca de “El Memorial del Muro”, ubicado en un extremo del cementerio de Berlín del Este, en el cual se delimitó una franja de acceso vetado mientras Alemania estuvo dividida.

Esta, en particular, es una zona donde sentí una carga emocional que nunca había sentido. Era un sentimiento abrumador, como si el peso de todo lo que sucedió allí por tantos años aún estuviera latente y me rodeara a cada paso. Algo similar sentí también en los alrededores de la “Topografía del terror”, un edificio museo donde se conserva casi intacta una parte del muro. Casi intacta porque tiene agujeros en algunas secciones, haciendo más viva la impresión de la división: poder ver ahora al otro lado a través de esos agujeros donde hasta hace no tantos años acercarse era imposible.

Pero más allá de la fuerte huella histórica presente, el arte está por doquier. Esculturas I-01 - Berlín (GER)fantásticas que se “asoman” a un edificio, arte callejero, intervenciones murales en los edificios, músicos en los parques y pintores plasmando los cambios en la ciudad, son escenas siempre presentes.

He de confesar que uno de mis mayores temores para este viaje era encontrar un Berlín muy distinto al que siempre imaginé, al que siempre vi, y al que hizo que se convirtiera en una ciudad especial sin conocerla. Afortunadamente, Berlín resultó ser mucho más de lo que esperaba, una ciudad increíble, llena de cultura, historia y donde por alguna razón, aunque suene extraño y no logre explicarlo, me hizo sentir como en casa desde el momento en que llegué.

La experiencia de visitar Berlín quedó grabada con escenas de lugares históricos, gran cantidad de arte en toda la ciudad y su característica gastronomía. Estoy convencida que Berlín se debe conocer caminando, ¡así que ponte tus zapatos más cómodos y descubre Berlín!

Nota adicional: Los días que pasé en Berlín estuvieron divididos en dos partes, viajé por unos días a Munich (historia para otro blog). Para la segunda parte de mi estadía elegí un hotel en la zona este de la ciudad: i-31 Hotel Berlin. Resultó ser una muy buena elección (como suele suceder cuando se toman en cuenta los comentarios de TripAdvisor). La ubicación era perfecta, las rutas de jogging disponibles resultaron excelentes, la habitación impecable y tal como la mostraban las fotografías, lo que sumado a la atención, amabilidad y empatía del personal, hizo que le diera casi la calificación máxima. Ahí regresaría sin duda en un siguiente viaje a Berlín.

Berlin – A trip awaited for so long

Jpeg

Berlin is a city that has been imprinted in my memory for a long time. Not sure why, maybe due the history around the fall of the Wall, probably because of the global impact it had, the stories around a split city and, even I was not there, the fact that I witnessed the events through the television and press, could be the reason why I feel Berlin like a familiar city. It turned out a place I must visit.

Because of my flight itinerary, my first day in Berlin was a short one, but with enough time to visit one of the places I consider a must to see: The Brandenburg Gate. Being there was an immediate trigger to kick off a wave of videos in my memory, lots of moving images, showing events that happened more than 25 years ago. — That was a constant everywhere I went over the next few days.

The history in Berlin is everywhere, at each step: around a corner, when looking towards the end of the street, and even when stopping at the pedestrian light and look at the “Ampelmann”, so characteristic of East Berlin — which, by the way, was about to disappear and, according to what I read, it was “rescued” in 1996 by Markus Heckhausen.

Another must visit is the “Kaiser Wilhelm Gedächtnis Kirche”. Its bell tower sticks out around the modern buildings of the area, the little chapel next to it is a cube of light that must be seen from the inside. I got two bonuses out of that visit. First, I found a little fair-trade type store, with a little and  almost hidden entrance, is easy to miss. The second one, I found a Mozart concert (one of my favorite composers) was scheduled for the following night and tickets were available!

I-02 - Berlín (GER)

Another important part of the history is the phantom stations: subway stations that “disappeared” — reopened after the reunification. They were totally sealed to avoid the contact between the East and the West. The subway could not stop there, the routes running were Western ones that passed through Eastern areas. One of those stations is near to the “Wall Memorial”, located in the border of the cemetery, which was banned while Germany was divided.

This, in particular, is at an area where I felt an emotional charge that I never felt before. It was an overwhelming feeling, like if all the emotions and vibes of what happened there for so many years were still present y surrounding me. I got the same feeling nearby the “Topography of Terror”, a museum building that has an almost intact portion of the Wall.

Almost intact because it has holes in some sections, making more vivid the impression of the division, is now possible to see through those holes from where, until not too many years ago, was impossible to get from the East.

But beyond the strong history footprint, art is  everywhere. Fantastic sculptures looking inside a building, street art, giant murals, musicians in the parks and painters capturing the changes in the city, are all around.I-01 - Berlín (GER)

I must confess that one of my biggest fears when preparing this trip was to find an extremely different Berlin from what I always imagined, what I always saw, and what made me consider it a very special city without knowing it. Fortunately, Berlin turned out to be much more than what I expected, an incredible city, full of culture, history and where, for a reason I cannot explain, I felt like being home since the moment I arrived.

The experience of being in Berlin left me an indelible mark full of scenes of historic places, of art found all around the city and of its distinctive gastronomy. I’m convinced Berlin is a city to wander around. So, put on your most comfortable shoes and discover Berlin!

Additional note: My time in Berlin was split in two by a trip to Munich (a story for another blog). For the second part of my visit, I chose a hotel in the Eastern side of the city: i-31 Hotel Berlin. It was a great choice (as usually happens when TripAdvisor reviews are taken into account). Its location is perfect, the jogging tips were excellent suggestions, the room faultless and just like the website pictures, all that, along with the customer service, kindness and empathy of the staff, makes the hotel to deserve a high customer satisfaction rate. I’ll be back there, no question, next time I travel to Berlin.

Advertisements